lunes, 1 de octubre de 2012




Miguel Lundin Peredo

Jaqueline Calatayud es una joven escritora boliviana, que perteneció a un grupo literario de la ciudad de El Alto llamado "Los Nadies", este grupo también estaba conformado por el difunto Crispín Portugal. La narrativa de Jaqueline refleja la lucha de una elite femenina contra la crítica literaria dominante en Bolivia. Sólo los críticos sinceros pueden admitir que la literatura femenina boliviana es la punta de lanza de la nueva narrativa local.


Jaqueline habla de sus primeros encuentros con la literatura y de su rango como narradora de un mundo lleno de sorpresas: El mundo femenino.

1 ¿Desde que edad comprendiste que la literatura tenía un llamado para tu vida?

Desde la primera vez que leí un libro que no era de la escuela, recuerdo que tomé un libro del estante de mi hermano y comencé a leer, me pareció increíble que existieran libros que cuenten historias, que alguien se tomara tanto trabajo con el único fin de entretener a los demás. Ese momento fue determinante en mi posterior interés literario. Por cierto el libro era “La Chaskañawi”.

2 Deja que tu corazón hable, ¿eres poeta o te consideras narradora?

No soy poeta. La poesía es demasiado complicada, prefiero el cuento, pero el cuento como construcción, no como resultado de la “inspiración”.

3 ¿Cómo fueron los inicios en el grupo literario llamado ”Los Nadies”?

La Casa Juvenil de las Culturas Wayna Tambo me invitó a participar en el grupo, fue interesante, pues era un grupo muy heterogéneo, tanto así que no participan los mismos en los “Nadies 2” (la segunda publicación).

4 ¿Qué narradores fueron tus principales influencias literarias?

Un narrador determinante para mí es Edgar Allan Poe, no por sus temáticas sino por su concepción de la literatura como una construcción, él hace un análisis de cómo creó su poema “El Cuervo”, y en él he encontrado mucha similitud con la forma en la que escribo.

5 ¿Se podría hablar de una literatura propia de El Alto?

Yo creo que no, pues al ser una ciudad tan heterogénea es difícil encontrar o definir ahí un estilo. Por otro lado, la historia de esta ciudad ha hecho que se busque que los escritores alteños hablen de reivindicación social, lo que restringe su creatividad. Tal vez cuando se valore la literatura de los escritores alteños, independientemente de su origen, se comenzará a vislumbrar un estilo, algo en común.

6 ¿Qué te inspiró para escribir el cuento llamado "Cuernos"?

Yo no creo en la inspiración, sino en una idea generadora que es como el primer ladrillo sobre el que se levanta una pared. En este caso fue el juego toro-cornudo, sueño-realidad.

7 Entre el material inédito que guardas con celo, ¿tienes cuentos o novelas cortas?

Tengo algunos cuentos guardados, aún no me he animado a escribir novela, pero espero hacerlo con el tiempo. También tengo la intención de publicar algo independientemente, una vez que termine de hacer las eternas correcciones de los borradores que tengo.

8 ¿Cuáles son tus narradores favoritos de la literatura boliviana?

Definitivamente René Bascopé. Actualmente hay una suerte de “moda” entre los narradores jóvenes en Bolivia, que siguen ya a Sáenz o a Viscarra, cosa que en mi opinión personal ha reducido los múltiples caminos que puede recorrer la literatura boliviana. Sin embargo, cuando se habla de explorar lo popular, las laderas, la vida nocturna de la ciudad, el primero en hacerlo fue Bascopé. Luego me gusta mucho Ramón Rocha Monroy como narrador, especialmente en “El Run Run de la Calavera”, creo que su punto de vista de sibarita, le da a sus textos un “sabor” propiamente boliviano.

9 ¿Por qué escribes?

Escribo por diversión, encuentro mucho placer en el crear.

10 Algunos consejos para los escritores noveles....

Sí, creo que a muchos de los escritores nóveles les pasa algo similar a los cineastas noveles: creen que todo lo que escriben son obras de arte, y que ya son escritores consumados. Mi consejo sería que dejen sus egos a un lado y se concentren en perfeccionar sus textos.

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